Esta es otra frase que anda circulando por el Facebook y que muchos amigos míos la han posteado en su wall, me imagino que por meter alguna cachetada al ex o simplemente porque es tan cierta que da risa.
Cuando la he leído, admito haberme sentido identificada, o simplemente como si fuese alguna señal del más allá, que me dijo regañándome "qué estás haciendo?!".
Desde hace días estoy pensando en esto, porque algunas personas cercanas a mí han estado pasando por esta situación y me ha traído nuevamente al blog para tratar de entender los cambios repentinos entre una decisión y otra.
A penas terminas una relación, empieza la etapa de "olvidar a tu ex". La manera de olvidarlo u olvidarla es de acuerdo a la persona: odiar, llorar, juerguear, viajar pensando que va a ser otro planeta y que las leyes del universo te lo van a borrar de la mente, comprar, patalear, llorar más, agarrarte a lo primero que encuentres, correr, comer, entrenar para quedar regia y que se vuelva loco y picón cuando te vea, entre otras.
Pero, luego de que pasa un tiempo en que ya te cansaste de hacer todo para olvidarlo, cuando las aguas están más calmadas, empiezas a recordar los buenos momentos que pasaron juntos, viajes, caminatas, regalos, vinos, quesos, cenas, detalles. Acá es cuando empezamos a sentir y pensar que tal vez no hicimos lo correcto, que podríamos haber manejado la relación de una mejor manera y poner más de nuestra parte para que las cosas funcionen. Cuestionamos nuestro propio comportamiento y hasta nos culpamos por ciertas reacciones que la otra persona tuvo.
Es en este momento en que nos sentimos tristes y comenzamos a extrañar, nos olvidamos de las razones por las que terminamos y creemos que cediendo podemos hacer que las cosas mejoren. Nos buscamos el uno al otro y tenemos una larga conversación, nos abrazamos, decimos que nos hemos extrañado y se dan una oportunidad más, previa frase: "pero será el último intento, sino cada uno tomará su camino" (MENTIRA).
No quiero decir que ninguna relación se merece otra oportunidad, pero puedo llegar a pensar que cabe la posibilidad de que las cosas no cambien. Un amigo me dijo alguna vez: "las personas no cambian, descansan". Así que es probable que aquella persona que nos diga "voy a cambiar", tenga toda la intención de hacerlo, pero al final puede salir el verdadero carácter que trata de ocultar. A la siguiente pelea que tienen, comienzas a arrepentirte por haber regresado, lloras otra vez, corres donde tus amigos y lo único que escuchas es: "te dijimos que no cambiaría".
Entonces, cuándo es bueno volver y cuándo no?. Yo creo que es saludable volver cuando las peleas han sido ligeras, esas discusiones tontas. Cuando sabes que vale la pena mantener a esa persona en tu vida, cuando sabes que la felicidad fue cierta y no obra de la emoción de los primeros meses. Cuando te ves siendo feliz en todo momento. Cuando NO volver?, cuando esa persona te ha hecho un daño irreparable, algo que cuando lo veas o la veas se te pueden venir esos momentos feos a la mente o cuando discutan por cualquier cosa van a salir temas que supuestamente ya estaban cerrados, cuando no estás segura (o) que es la persona ideal en tu vida, cuando TODAS las personas que realmente te quieren te dicen que no es una buena persona para ti porque te han visto sufrir y no quieren que pases por lo mismo (suficientes señales no?).
Pues bien, aquí viene la pregunta que siempre nos hacemos: "...pero lo extraño mucho y sufro cuando no estoy con él...". Duele, sí, duele demasiado, muchas veces hasta el cerebro y la panza. Pero el dolor pasa, puede tomarte semanas, meses y hasta años (créanme que sí, años!). Luego puedes vivir tranquila, pero sabiendo que hay otra persona para ti, aquella persona que te haga feliz en todo sentido. No debes ser conformista pensando en que se te va a pasar el tren y que tienes que subirte de una vez porque te vas a quedar solterona como aquella tía que usa leggins a los 60 años, pues NO, esas cosas no te van a pasar.
Si es bueno o no volver, cada uno sabe qué es lo correcto, pero antes de tomar alguna decisión recomiendo estar tranquilo con uno mismo, darte un tiempo para retomar tu vida de soltera (o), ver a tus amigos, frecuentar más a tu familia. Cuando puedas manejar tu vida sola(o) podrás darte cuenta si esa persona es o no la correcta, déjate llevar por lo que sientes, pero también pensando en cuál es tu ideal en la vida, porque créeme que existe la persona ideal para ti, solo debes darle el tiempo para que te encuentre bien y no te encuentre perdiendo el tiempo con alguien que no ha sido creado para ti.
Este blog ha sido creado como una especie de desahogo emocional en mi casi eterna búsqueda de aquel príncipe Azul, que más que príncipe, es una simple sapo!. Todas las chicas podrán contar sus experiencias y opinar entre todas para ver si realmente el sapo puede convertirse en príncipe o siempre será un sapo feo.
lunes, 16 de mayo de 2011
miércoles, 6 de abril de 2011
IN LOVE
Varias veces he escrito sobre el "estar enamorada". Muchos piensan que es cuando el corazón late a mil de la nada, pero de hecho puedes llegar a sentir que está a punto de traspasar el pecho cuando lo ves. Otros dicen que es simplemente cuando la relación madura y las cosas van bien. Y otros ni saben cómo se siente estar enamorado. Si puedo decir que todos llegamos a enamorarnos en algún momento. Tal vez nos enamoramos de ese momento. Aquel momento en que, sin estar haciendo nada, miras a la otra persona y sientes que tu mundo se ilumina. No es que haya pensado hoy en escribir sobre esto, simplemente que luego de recibir esa llamada, las palabras salen y necesitaba ponerlas acá. :)
miércoles, 1 de diciembre de 2010
CUANDO EL CORAZÓN LATE MÁS QUE EL CEREBRO
Cuando eres pequeña, siempre piensas que el príncipe azul va a venir a buscarte y que cuando lo veas vas a saber que es el hombre de tu vida y que lo vas a amar desde el primer segundo hasta el final de tus días...
Cuando vamos creciendo, nuestro cerebro empieza a interrumpir a nuestro corazón y le dice que no se fije tanto en qué es lo que siente y que empiece a analizar otros puntos importantes para "enamorarte" de ese príncipe que ya no se ve tan azul.
Cuando eres grande, digamos veintitantos, treinta y tantos, cuarenta y tantos, etc., el cerebro se convierte muchas veces en el órgano dominador y el corazón simplemente late cuando este se lo ordena. Este efecto fue puesto en mi cabeza luego de escuchar el consejo de mi BFF: "Ay web..., por qué sufres tanto, si el corazón es un simple músculo, no te puede doler, todo está en el cerebro". Analizando bien el tema, tiene razón. Nuestro cerebro controla nuestros sentimientos. Si tenemos la suficiente fuerza de voluntad como para dejar de sentir maripositas cuando vemos a ese alguien que fue especial, lo vamos a hacer.
Cuando vamos creciendo, nuestro cerebro empieza a interrumpir a nuestro corazón y le dice que no se fije tanto en qué es lo que siente y que empiece a analizar otros puntos importantes para "enamorarte" de ese príncipe que ya no se ve tan azul.
Cuando eres grande, digamos veintitantos, treinta y tantos, cuarenta y tantos, etc., el cerebro se convierte muchas veces en el órgano dominador y el corazón simplemente late cuando este se lo ordena. Este efecto fue puesto en mi cabeza luego de escuchar el consejo de mi BFF: "Ay web..., por qué sufres tanto, si el corazón es un simple músculo, no te puede doler, todo está en el cerebro". Analizando bien el tema, tiene razón. Nuestro cerebro controla nuestros sentimientos. Si tenemos la suficiente fuerza de voluntad como para dejar de sentir maripositas cuando vemos a ese alguien que fue especial, lo vamos a hacer.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
QUIZÁS UN DIA TE DES CUENTA QUE PERDISTE LA LUNA MIENTRAS CONTABAS ESTRELLAS
Hoy encontré esta frase publicada en el Facebook de un amigo y me inspiró a analizarla y a escribir sobre ello, luego de publicarla también como status y ver la reacción de mis amigos...
Esta, entre otras frases, refleja lo que muchas veces nos pasa por andar pensando en "no es suficiente para mí". Siempre estamos buscando algo más, encontramos los defectos antes de ver lo bueno y corremos detrás de nuestro ideal.
Está bien tener aspiraciones, querer siempre lo mejor para uno mismo, saber que merecemos lo mejor de lo mejor e ir detrás de él, al final somos nosotros los que tenemos que ir en busca de nuestra propia felicidad.
El problema, creo está, en que dejamos de lado lo que ya tenemos y miramos a nuestro alrededor buscando todo lo que no tenemos. Pasa en el trabajo, amigos, dinero y hasta en nuestras relaciones.
Hablando específicamente de relaciones. Creo que a muchos nos ha pasado, que terminamos con alguien porque no nos daba TODO lo que esperábamos y algún amigo nos dijo: "mereces algo mejor", entonces pensamos y nos decimos a nosotros mismos: "tal vez esto no es felicidad, no es lo que yo quiero, quiero una persona que sea mejor, que me engría más, que me quiera más, que me diga que me quiere más veces, que me abrace más, que me extrañe más, que me cuide más, etc etc etc". Empezamos con las dudas, dilemas, reclamos a todo lo que no nos parece suficiente.
Nos sentimos mal porque toda la felicidad que conocíamos ya no es felicidad, es tristeza y muchas veces remordimiento por, supuestamente, "haber perdido el tiempo". Comenzamos a valorarnos más y a ser más orgullosos, a decirnos a cada rato que somos mejor que eso y que merecemos la perfeccción, a alguien que refleje esa perfeccción, no?. Acá, creo (ojo, creo), que empieza el problema (no hay nada de malo en querernos mucho y saber cuánto valemos), porque nos creemos también perfectos y pensamos que todo lo que nos rodee debe estar a la altura de la perfección. Mal de nuestra parte, porque comenzamos a menospreciar a aquella persona que nos quiere (aunque muchas veces no lo demuestre), que nos aguanta las travesuras, las metidas de pata, los malos humores, los días grises y la nube negra que cargamos muchas veces. Dejamos de ver los momentos que nos hacen sonreir, que nos hacen suspirar y mirar la luna.
Cuando nos decidimos a escapar de nuestra "no felicidad", corremos (sí, digo corremos, porque nos apresuramos en buscar "la verdadera felicidad") y probamos algo desconocido pero que también puede convertirse en nuestro ideal. Pasamos días pensando en qué pasará con nuestras vidas y noches tratando de no arrepentirnos de nuestra decisión.
Después de intentos e intentos, algunos logran encontrar lo que buscaban, pero qué pasa con el otro porcentaje que se da cuenta que les gustaba más el antes que el después?.
Pasa y me ha pasado antes, en que he salido en busca de la descripción exacta del príncipe azul. Y cuando me he dado con la sorpresa que mi proyecto de príncipe es tal cuál lo quiero, he llorado a mares y me he arrepentido mucho por haber dejado a ese chico que me hacía suspirar y encontrar la luna.
Tal vez es algo que siempre va a pasar. Corremos, no encontramos rápido lo que queremos y nos arrepentimos de nuestros actos. Pues creo que esto deja de ser cuando encontramos a esa persona que sí nos pueda hacer sonreir de nuevo, tal vez no más ni menos, pero de otra manera que también nos va a gustar.
Es que con el tiempo he aprendido que no hay nadie mejor (tal vez si nos encontramos con algun delicuente sea peor), porque así se nos presente Gerard Butler (el más churro del universo) igual le encontraremos cosas que no se adapten a nosotras, es decir, tampoco vamos a estar satisfechas con él.
Entonces, antes que nada, antes de empezar a escuchar a tus amigos decirte que esa persona no es suficiente para ti, analiza la situación y tu relación. He aprendido que no debes permitir que otros se metan en tu relación ni tú meterte en la de otros, porque nadie nunca sabe qué pasa cuando las puertas se cierran. Piensa muy bien y mira desde un lado todo lo que te hace feliz con esa persona, las cosas que comparten, el vino que les gusta o tal vez el maki sin queso. Date cuenta de que si te abraza y te hace feliz, estás experimentando algo lindo y que te hará querer estar sobre la luna siempre. Pero si te das cuenta que el daño pesa más, que las cosas simplemente no se dan porque no están hechos para estar juntos, respira profundo y camina, CAMINA!, no corras. Date un tiempo para ti mismo, para hacer una lista de cómo eres y qué quieres en tu vida, de tus prioridades como persona y de lo que esperas de tu entorno, sin perfeccionismo, simplemente deseando ser FELIZ. Tal vez, en ese paso lento, te percates que en el camino está la luna llena.
Esta, entre otras frases, refleja lo que muchas veces nos pasa por andar pensando en "no es suficiente para mí". Siempre estamos buscando algo más, encontramos los defectos antes de ver lo bueno y corremos detrás de nuestro ideal.
Está bien tener aspiraciones, querer siempre lo mejor para uno mismo, saber que merecemos lo mejor de lo mejor e ir detrás de él, al final somos nosotros los que tenemos que ir en busca de nuestra propia felicidad.
El problema, creo está, en que dejamos de lado lo que ya tenemos y miramos a nuestro alrededor buscando todo lo que no tenemos. Pasa en el trabajo, amigos, dinero y hasta en nuestras relaciones.
Hablando específicamente de relaciones. Creo que a muchos nos ha pasado, que terminamos con alguien porque no nos daba TODO lo que esperábamos y algún amigo nos dijo: "mereces algo mejor", entonces pensamos y nos decimos a nosotros mismos: "tal vez esto no es felicidad, no es lo que yo quiero, quiero una persona que sea mejor, que me engría más, que me quiera más, que me diga que me quiere más veces, que me abrace más, que me extrañe más, que me cuide más, etc etc etc". Empezamos con las dudas, dilemas, reclamos a todo lo que no nos parece suficiente.
Nos sentimos mal porque toda la felicidad que conocíamos ya no es felicidad, es tristeza y muchas veces remordimiento por, supuestamente, "haber perdido el tiempo". Comenzamos a valorarnos más y a ser más orgullosos, a decirnos a cada rato que somos mejor que eso y que merecemos la perfeccción, a alguien que refleje esa perfeccción, no?. Acá, creo (ojo, creo), que empieza el problema (no hay nada de malo en querernos mucho y saber cuánto valemos), porque nos creemos también perfectos y pensamos que todo lo que nos rodee debe estar a la altura de la perfección. Mal de nuestra parte, porque comenzamos a menospreciar a aquella persona que nos quiere (aunque muchas veces no lo demuestre), que nos aguanta las travesuras, las metidas de pata, los malos humores, los días grises y la nube negra que cargamos muchas veces. Dejamos de ver los momentos que nos hacen sonreir, que nos hacen suspirar y mirar la luna.
Cuando nos decidimos a escapar de nuestra "no felicidad", corremos (sí, digo corremos, porque nos apresuramos en buscar "la verdadera felicidad") y probamos algo desconocido pero que también puede convertirse en nuestro ideal. Pasamos días pensando en qué pasará con nuestras vidas y noches tratando de no arrepentirnos de nuestra decisión.
Después de intentos e intentos, algunos logran encontrar lo que buscaban, pero qué pasa con el otro porcentaje que se da cuenta que les gustaba más el antes que el después?.
Pasa y me ha pasado antes, en que he salido en busca de la descripción exacta del príncipe azul. Y cuando me he dado con la sorpresa que mi proyecto de príncipe es tal cuál lo quiero, he llorado a mares y me he arrepentido mucho por haber dejado a ese chico que me hacía suspirar y encontrar la luna.
Tal vez es algo que siempre va a pasar. Corremos, no encontramos rápido lo que queremos y nos arrepentimos de nuestros actos. Pues creo que esto deja de ser cuando encontramos a esa persona que sí nos pueda hacer sonreir de nuevo, tal vez no más ni menos, pero de otra manera que también nos va a gustar.
Es que con el tiempo he aprendido que no hay nadie mejor (tal vez si nos encontramos con algun delicuente sea peor), porque así se nos presente Gerard Butler (el más churro del universo) igual le encontraremos cosas que no se adapten a nosotras, es decir, tampoco vamos a estar satisfechas con él.
Entonces, antes que nada, antes de empezar a escuchar a tus amigos decirte que esa persona no es suficiente para ti, analiza la situación y tu relación. He aprendido que no debes permitir que otros se metan en tu relación ni tú meterte en la de otros, porque nadie nunca sabe qué pasa cuando las puertas se cierran. Piensa muy bien y mira desde un lado todo lo que te hace feliz con esa persona, las cosas que comparten, el vino que les gusta o tal vez el maki sin queso. Date cuenta de que si te abraza y te hace feliz, estás experimentando algo lindo y que te hará querer estar sobre la luna siempre. Pero si te das cuenta que el daño pesa más, que las cosas simplemente no se dan porque no están hechos para estar juntos, respira profundo y camina, CAMINA!, no corras. Date un tiempo para ti mismo, para hacer una lista de cómo eres y qué quieres en tu vida, de tus prioridades como persona y de lo que esperas de tu entorno, sin perfeccionismo, simplemente deseando ser FELIZ. Tal vez, en ese paso lento, te percates que en el camino está la luna llena.
martes, 9 de noviembre de 2010
NO SOY CELOSA, SOY DETECTORA DE ZORRAS
He visto que a muchas chicas en el Facebook les "gusta" este grupo. La frase me parece precisa y correcta para describir lo que muchas mujeres pensamos y que los hombres ignoran o quieren ignorar.
Cuántas veces les hemos dicho a nuestros novios: "Esa tipa quiere algo contigo, o tu ex todavía quiere algo contigo" y hemos recibido como respuesta: "No, mi amor, estás alucinando. Ella es mi amiga, es más, siempre me pregunta cómo nos va y está feliz de que seamos felices...". BULLSHIT!.
Por experiencia propia, puedo decir que los hombres se dan cuenta al final, o tal vez quieren sentirse queridos después de una relación. En fin. Las mujeres tenemos ese sexto sentido que detecta a las arpías que mantienen contacto y están esperando escondidas detrás del arbusto, a que el pobre e indefenso corderito ya no tenga soga para atacar. A penas terminas con el muchacho, la otra empieza a contactarlo más, a llamar un poco más, a hacerse la necesitada de ayuda para tenerlo cerca. Mientras va teniendo más contacto, va coqueteando y demostrando que ha cambiado desde que ellos terminaron o hablando de las "super amigas", aplican las pestañas del mal para conquistarlo.
Estoy segura que muchas de nosotras también nos hemos sentido en la posición de la otra. Admitamos que también somos la ex de alguien. Pero nosotras sabemos también que estamos libres de culpa.
Pero cómo podemos hacer para que nuestros chicos entren en razón?. Lamentablemente es un casi imposible. Él nunca va a pensar mal de la ex o de la archi amiga. Los hombres quieren estar ciegos de por vida, por que con tal de no hacerse problemas con las mujeres, dejan pasar estas discusiones y optan por hacernos creer locas.
Estoy segurísima que muchas chicas piensan lo mismo, sino, el grupo creado en el facebook no hubiese tenido tanta aceptación.
Un chico que conozco recientemente, también me comenta que los hombres no se acercan para hacer amistades, siempre quieren algo más, en especial si eres una chica atractiva. Pero los hombres son más obvios, si ellos quieren algo contigo van a coquetearte y van a atacar de frente. Las mujeres somos más discretas, pensamos más, planificamos y planeamos cada movimiento para poder manipular a los hombres.
Así que chicos, por favor, abran los ojos y escuchen a sus novias. Nosotras podemos ver más de lo evidente y nacemos con los detectores de zorras prendidos!
Cuántas veces les hemos dicho a nuestros novios: "Esa tipa quiere algo contigo, o tu ex todavía quiere algo contigo" y hemos recibido como respuesta: "No, mi amor, estás alucinando. Ella es mi amiga, es más, siempre me pregunta cómo nos va y está feliz de que seamos felices...". BULLSHIT!.
Por experiencia propia, puedo decir que los hombres se dan cuenta al final, o tal vez quieren sentirse queridos después de una relación. En fin. Las mujeres tenemos ese sexto sentido que detecta a las arpías que mantienen contacto y están esperando escondidas detrás del arbusto, a que el pobre e indefenso corderito ya no tenga soga para atacar. A penas terminas con el muchacho, la otra empieza a contactarlo más, a llamar un poco más, a hacerse la necesitada de ayuda para tenerlo cerca. Mientras va teniendo más contacto, va coqueteando y demostrando que ha cambiado desde que ellos terminaron o hablando de las "super amigas", aplican las pestañas del mal para conquistarlo.
Estoy segura que muchas de nosotras también nos hemos sentido en la posición de la otra. Admitamos que también somos la ex de alguien. Pero nosotras sabemos también que estamos libres de culpa.
Pero cómo podemos hacer para que nuestros chicos entren en razón?. Lamentablemente es un casi imposible. Él nunca va a pensar mal de la ex o de la archi amiga. Los hombres quieren estar ciegos de por vida, por que con tal de no hacerse problemas con las mujeres, dejan pasar estas discusiones y optan por hacernos creer locas.
Estoy segurísima que muchas chicas piensan lo mismo, sino, el grupo creado en el facebook no hubiese tenido tanta aceptación.
Un chico que conozco recientemente, también me comenta que los hombres no se acercan para hacer amistades, siempre quieren algo más, en especial si eres una chica atractiva. Pero los hombres son más obvios, si ellos quieren algo contigo van a coquetearte y van a atacar de frente. Las mujeres somos más discretas, pensamos más, planificamos y planeamos cada movimiento para poder manipular a los hombres.
Así que chicos, por favor, abran los ojos y escuchen a sus novias. Nosotras podemos ver más de lo evidente y nacemos con los detectores de zorras prendidos!
miércoles, 14 de abril de 2010
GIRLFRIEND O LAS 6 ÚLTIMAS LETRAS?!
Antes ya he escrito sobre pasar de ser un agarre caleta a ser la "saliente oficial", pero ahora me queda la duda del siguiente paso...
Cuánto tiempo tiene que pasar para que te llamen pública y oficialmente "girlfriend"?!.
Salir con un chico oficialmente se puede tomar como que "ya están", pero si siguen las insinuaciones de que esto no es así y que no tengamos los derechos de "enamorada", hace que las cosas se puedan complicar.
Algunos dicen que no es cuestión de tiempo, sino de feeling. Otros dicen que depende cuánto tiempo pasen juntos. Yo digo que depende de todo eso y además de la cantidad de cosas que hacen juntos y si esto se muestra en público, ya se deben definir las cosas.
Qué dices cuádo un amigo te pregunta "qué son" o cómo lo presentas antes los demás: mi saliente, mi agarre, mi brinque, mi chico, mi amigo con beneficios?.
Otros dicen que el título no importa. Pues yo creo que esa respuesta es un simple mecanismo de defensa porque ya cedieron ante el problema de que ese chico no quiere llamarte enamorada para tener algún escape rápido por si algo sale mal. O, tal vez, por el qué dirá la ex (o por no hacerle daño, bullshit!), por el que quieren sentirse libres un porquitito más...
Puedo ser open mind y como quieran describirme, pero en cuestiones de relaciones serias, yo creo que cuando ya hicieron todo lo que hacen los novios y salen agarraditos de la mano, en fotos de FB, en agarres públicos, es mejor definir el título antes de que empiecen los problemas.
Ya díganse las cosas de una vez, es mejor decir todo a la cara antes de explotar!. Sé que a los chicos y a muchas de nosotras no nos gusta la presión, pero tampoco que nos paseen!!!!.
Ojo, simple opinión, me gustaría que los que leen este blog de escape digan, aconsejen, se quejen o critiquen esta pequeñita publicación.
Cuánto tiempo tiene que pasar para que te llamen pública y oficialmente "girlfriend"?!.
Salir con un chico oficialmente se puede tomar como que "ya están", pero si siguen las insinuaciones de que esto no es así y que no tengamos los derechos de "enamorada", hace que las cosas se puedan complicar.
Algunos dicen que no es cuestión de tiempo, sino de feeling. Otros dicen que depende cuánto tiempo pasen juntos. Yo digo que depende de todo eso y además de la cantidad de cosas que hacen juntos y si esto se muestra en público, ya se deben definir las cosas.
Qué dices cuádo un amigo te pregunta "qué son" o cómo lo presentas antes los demás: mi saliente, mi agarre, mi brinque, mi chico, mi amigo con beneficios?.
Otros dicen que el título no importa. Pues yo creo que esa respuesta es un simple mecanismo de defensa porque ya cedieron ante el problema de que ese chico no quiere llamarte enamorada para tener algún escape rápido por si algo sale mal. O, tal vez, por el qué dirá la ex (o por no hacerle daño, bullshit!), por el que quieren sentirse libres un porquitito más...
Puedo ser open mind y como quieran describirme, pero en cuestiones de relaciones serias, yo creo que cuando ya hicieron todo lo que hacen los novios y salen agarraditos de la mano, en fotos de FB, en agarres públicos, es mejor definir el título antes de que empiecen los problemas.
Ya díganse las cosas de una vez, es mejor decir todo a la cara antes de explotar!. Sé que a los chicos y a muchas de nosotras no nos gusta la presión, pero tampoco que nos paseen!!!!.
Ojo, simple opinión, me gustaría que los que leen este blog de escape digan, aconsejen, se quejen o critiquen esta pequeñita publicación.
lunes, 29 de marzo de 2010
25
He oído por ahí que a los hombres les da la crisis de los 40. Dejan a la mujer de su vida, se compran un auto deportivo, se pintan las canas y se buscan una chibola. A las mujeres, la crisis de los 30. Lloran frente al espejo, invierten en cremas caras, se hacen un cambio de look y piensan en el cirujano como su mejor amigo.
Pero también existe la crisis de los 25 años!. Cosa por la que pasé justo antes de mi cumpleaños y que se dio hasta hace unas dos semanas atrás. También me vi parada frente al espejo, mirando q la cara de inocente se me iba (alguna vez la tuve). No solo veía mi las líneas de expresión de las que mi madre se queja, sino que vi mi alma más madura, con metas y sueños que ya quería cumplir. Sentía que ya había vivido mucho y que mi plan de portarme mal hasta los 25 se había cumplido a cabalidad y que ahora ya era hora de empezar la etapa madura que habían marcado las cartas.
Despedí mis 24 con la juerga máxima y automáticamente mi mente cambió. Se habían borrado aquellos pensamientos que no me dejaban continuar. Dejé de lado la presión de mi madre porque tenga novio, las ideas de mi abuelo de que no existía chico q me pueda aguantar, los recuerdos de aquel que no me dejaba ir, las peleas tontas, las malas ganas de un día de tranquilidad y ahora estaba en la línea de partida de mi nueva vida.
Como por arte de magia las cosas cambiaron. Si bien siempre he disfrutado de ver la luna, pues ahora la veía más cerca. Mi pelo cambió (no solo por el laceado), mis manos estaban más suaves igual que mi corazón. El cambio se notaba y estaba muy contenta por eso.
De la nada, apareció un nuevo proyecto de príncipe, pero esta vez uno que nunca podría empezar como sapo, de frente se apareció con una corona en la mano (ojo que todavía no la tiene puesta). Eso hizo que la sonrisa que antes cargaba sea real y no pintada. No ha pasado mucho, pero me gusta porque ha sabido mostrarme un planeta sin nombre y el mejor café con leche que he probado en mi vida!.
Dicen que los 25 son los mejores años porque vives cada minuto tú vida como tú la quieres. Pues, sí, la crisis duró 1 semana, pero hizo que la luna me siga como cuando lo hacia antes.
Pero también existe la crisis de los 25 años!. Cosa por la que pasé justo antes de mi cumpleaños y que se dio hasta hace unas dos semanas atrás. También me vi parada frente al espejo, mirando q la cara de inocente se me iba (alguna vez la tuve). No solo veía mi las líneas de expresión de las que mi madre se queja, sino que vi mi alma más madura, con metas y sueños que ya quería cumplir. Sentía que ya había vivido mucho y que mi plan de portarme mal hasta los 25 se había cumplido a cabalidad y que ahora ya era hora de empezar la etapa madura que habían marcado las cartas.
Despedí mis 24 con la juerga máxima y automáticamente mi mente cambió. Se habían borrado aquellos pensamientos que no me dejaban continuar. Dejé de lado la presión de mi madre porque tenga novio, las ideas de mi abuelo de que no existía chico q me pueda aguantar, los recuerdos de aquel que no me dejaba ir, las peleas tontas, las malas ganas de un día de tranquilidad y ahora estaba en la línea de partida de mi nueva vida.
Como por arte de magia las cosas cambiaron. Si bien siempre he disfrutado de ver la luna, pues ahora la veía más cerca. Mi pelo cambió (no solo por el laceado), mis manos estaban más suaves igual que mi corazón. El cambio se notaba y estaba muy contenta por eso.
De la nada, apareció un nuevo proyecto de príncipe, pero esta vez uno que nunca podría empezar como sapo, de frente se apareció con una corona en la mano (ojo que todavía no la tiene puesta). Eso hizo que la sonrisa que antes cargaba sea real y no pintada. No ha pasado mucho, pero me gusta porque ha sabido mostrarme un planeta sin nombre y el mejor café con leche que he probado en mi vida!.
Dicen que los 25 son los mejores años porque vives cada minuto tú vida como tú la quieres. Pues, sí, la crisis duró 1 semana, pero hizo que la luna me siga como cuando lo hacia antes.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)