Me desperté con algo de sueño todavía, me metí a la ducha y para mi mala suerte la terma se había malogrado y el agua estaba tibia (amo el agua hirviendo). Las paltas estaban verdes todavía y no sabía qué desayunar, el queso Philadelphia se había acabado y mi madre había comprado ese nuevo pan de Bimbo que es medio dulcete y se había olvidado de mi Multicereal. No quise cambiar de cartera por lo que tuve que vestirme con algo que vaya con ella, el esmalte de uñas se me estaba malogrando y no tenía tiempo de arreglarlo, mi pelo se secó de manera esponjosa por lo que opté por una cola de caballo, llegué a la oficina y tenía que hacer un brief super pesado, las uvas ya se acabaron y tengo una sensación muy fuerte de comer más uvas verdes. Mi nextel sigue malogrado y no puedo hablar en privado, por lo que todas las tonterías que hablamos con mis patas se escucha en mi oficina. Mi sitio está desordenado y no tengo ganas de arreglar nada. Estoy esperando mi viaje a Miami con ansias y los días no pasan tan rápido.
Como pueden ver, ha sido un día lleno de altibajos... bueno, más bajos que altis...
Pero hay algo que no puedo explicar, me siento como emocionada por algo, ansiosa, con ganas de salir y correr (cosa que no hago mucho porque tengo problemas en la columna). Tengo ganas de bailar, jugar rummikub, tomar jugo de granadilla con mandarina sin azúcar helado de La Gran Fruta, tengo ganas de abrazar a mis hermanitos, tengo ganas de darle un besote a mi mami y a mi hermana, tengo ganas de comprar zapatos (bueno, de eso siempre tengo ganas), tengo ganas de ver Serendipity, tengo ganas de correr ola como cuando era chica, de montar una moto acuática, de patinar, de besar...
Hoy siento que mundo es distinto, que mis ojos han recibido Visine (mi cliente debe agradecerme por la publicidad gratis) y que todo es más claro ahora. Me siento feliz, refugiada en Lalalandia, pero esta vez he invitado a las personas que más quiero a que paseen por debajo del arcoiris conmigo. Hoy quise repartir corazones en el Facebook a las personas que más quiero o que marcan mis días con palabras o las mejores sonrisas. Hoy, en lugar de mostrar caritas felices, preferí poner pequeños corazones para demostrar que mi super raro día es gracias a ellos (aunque sé que ellos no se llevaron mi queso Philadelphia).
No sé si será una cruzada, pero sería lindo que todos puedan repartir los corazoncitos a las personas que hacen de su mundo una Lalalandia.
1 comentario:
me pareceeee muyyyyy bien =) jejeje recien que leo tu blog! entiendo tu corazon!!!! grashias!! ....aunque hasta ahora no tengo la minima idea como poner corazones, dibujos, la letra ene....estoy odiando la mac!
byebye clauuu!! sigue repartiendo corazones ;) xoxo - yaz
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